Te dejo mis recuerdos
los besos dormidos en el tiempo
algunos poemas grises
de desnudos versos
y los capullos resecos
de flores sin primavera.
Te dejo mis olas
que temblaron en tus rocas
el humo de mis sueños
la lluvia de mis ojos.
Te dejo mi cansancio
la inmensa sed y agonía
por cada pena una perla
por cada perla una herida
Despierta a tu corazón
para que guardes estos silencios
porque desde este instante
te borro de mi pensamiento
y en el horizonte azul
voy a vivir mi vida.
Extiende tus manos
para que sientas el vacío;
comprendas que hay olvido
y que algo te he querido.
los besos dormidos en el tiempo
algunos poemas grises
de desnudos versos
y los capullos resecos
de flores sin primavera.
Te dejo mis olas
que temblaron en tus rocas
el humo de mis sueños
la lluvia de mis ojos.
Te dejo mi cansancio
la inmensa sed y agonía
por cada pena una perla
por cada perla una herida
Despierta a tu corazón
para que guardes estos silencios
porque desde este instante
te borro de mi pensamiento
y en el horizonte azul
voy a vivir mi vida.
Extiende tus manos
para que sientas el vacío;
comprendas que hay olvido
y que algo te he querido.
Ana Cevallos Carrión
Del poemario "Plumas de seda"
Loja, 27 de mayo del 2012